miércoles, 20 de octubre de 2010

Sólo él

Le gustaba pasear cada mañana por un parque cercano a su casa. Simplemente caminaba, se distraía contemplando a la gente, sabía apreciar esos detalles que para el resto pasan desapercibidos, encontraba la belleza en cada cosa que observaba.

Y dime, quién no quiere tener a una persona así dentro de su vida?, Quién no quiere que cada día le regalen un ramo de frases preciosas? Quién no quiere que mojen de pasión cada centrímetro de su cuerpo...?
Cuando lo conocí sentí gran interés por él, después sentí admiración, a medida que pasaba el tiempo sentía un gran cariño hacia él,... dios mío! Qué sencillo era quererle !

Se sentaba siempre junto al mismo estanque, le gustaba ver su reflejo distorsionado en el agua, le hacía sonreir. Esa sonrisa... siempre he deseado robársela. Si él supiera que cada vez que sonreía se llevaba un pedazo de mi alma, que cada palabra que cruzaba tenía gran significado para mi, que cada sentimiento que yo callaba rozaba una y otra vez sus labios...

Al regresar a su casa le gustaba tumbarse sobre la cama, cerrar los ojos y pensar en ella, nunca ha podido olvidarla, nunca ha querido olvidarla. Ella fue, es y será la persona que robó su corazón y sólo ella puede devolvérselo. Una vez pude verla y en verdad es preciosa. Quisiera decirla que deje en su sitio lo que cogió, que en muchas ocasiones sin desearlo las cosas que guardamos se deterioran de no usarlas. No se.. quizás ella jamás lo entendería.

Sabeis? Tiene un nombre precioso, nunca me acuerdo de decírselo.

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