jueves, 25 de noviembre de 2010

Algo mas

Puedo sentarme toda una tarde y escribir, lo que pienso, lo que siento o lo que invento.

Solo necesito una palabra con la que empezar cada renglón,una frase con la que comenzar cada párrafo, una idea con la que terminar cada historia.

No me sentía inspirada y aún así las palabras fluían libres en mi teclado, dejé que mis dedos escribieran directamente sin me pasar por mi cerebro, sin registrar ni una sola de las sensaciones, sin pensar en nada, por fin libre, liberada de tanto espanto.

¿Has pensado en algo hoy? ¿Has meditado sobre ti? ¿has intentado cambiar el mundo?

En algún sitio leí, que para cambiar el mundo deberíamos empezar por cambiarnos nosotros mismos, pero, ¿acaso queremos cambiar?

martes, 16 de noviembre de 2010

Lo que no sabes de mi

Lo que no sabes de mi,

no lo encuentras en mis versos

no lo encuentras en mis actos,

no lo encuentras en mis senos

Lo que no sabes de mi

está cosido entre mis dedos

está tatuado en mi cabello

está cincelado en el tiempo

Lo que no sabes de mi

no lo sabes porque no quiero

porque siempre te lo oculto

porque ahora tengo miedo

Lo que no sabes de mi

lo guardo como un secreto

como guardo un guante viejo

después de hacer un muñeco

Lo que no sabes de mi

lo sabrás en su momento

cuando me acerque a tu oído

cuando te susurre que te quiero

domingo, 7 de noviembre de 2010

Carretera y manta

Voy a hacer con este día gris

Un ramo de soles para ti

Sube conmigo, no hay prisa

Yo pongo la gasolina, tu pon sólo esa sonrisa

Vamos sin ruta ni destino

Entre mares de cebada

Nos va tocando el sol

Mira que río tan bonito

Y paramos para hacer el amor

Entre acordes de Nirvana

Y rimas imposibles de Hate

Tu bajaste la ventana

Para ver el viento en mi cara

Mira! Parece una flor!

Y paramos para hacer el amor

Y yo por ti convertí este día gris

En una tarde de primavera

Con cerveza en la nevera

Donde hasta los molinos de viento

Con sus largos brazos nos dicen adiós!

Y paramos para hacernos el amor.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Sólo él

Le gustaba pasear cada mañana por un parque cercano a su casa. Simplemente caminaba, se distraía contemplando a la gente, sabía apreciar esos detalles que para el resto pasan desapercibidos, encontraba la belleza en cada cosa que observaba.

Y dime, quién no quiere tener a una persona así dentro de su vida?, Quién no quiere que cada día le regalen un ramo de frases preciosas? Quién no quiere que mojen de pasión cada centrímetro de su cuerpo...?
Cuando lo conocí sentí gran interés por él, después sentí admiración, a medida que pasaba el tiempo sentía un gran cariño hacia él,... dios mío! Qué sencillo era quererle !

Se sentaba siempre junto al mismo estanque, le gustaba ver su reflejo distorsionado en el agua, le hacía sonreir. Esa sonrisa... siempre he deseado robársela. Si él supiera que cada vez que sonreía se llevaba un pedazo de mi alma, que cada palabra que cruzaba tenía gran significado para mi, que cada sentimiento que yo callaba rozaba una y otra vez sus labios...

Al regresar a su casa le gustaba tumbarse sobre la cama, cerrar los ojos y pensar en ella, nunca ha podido olvidarla, nunca ha querido olvidarla. Ella fue, es y será la persona que robó su corazón y sólo ella puede devolvérselo. Una vez pude verla y en verdad es preciosa. Quisiera decirla que deje en su sitio lo que cogió, que en muchas ocasiones sin desearlo las cosas que guardamos se deterioran de no usarlas. No se.. quizás ella jamás lo entendería.

Sabeis? Tiene un nombre precioso, nunca me acuerdo de decírselo.

lunes, 18 de octubre de 2010

Junto a mi

No recuerdo cuanto tiempo llevaba ensimismado en la noche cuando llegó ella..se la veía tranquila, deslizándose por la calle con un andar gracioso y elegante. Parecía abstraída, concentrada en los copos que se abalanzaban sobre su gorro, de repente descubrí por que ...al desnudar su cabeza la vi disfrutar bajo la nieve.
Tenia una melena preciosa, desde ese momento fijó toda mi atención en ella siguiendo cada movimiento que hacía...Se sentó a pocos metros de mi sin tener conocimiento de mi presencia, noté que cada vez me hacia más pequeño en su cercanía. Era muy bella..adiviné un cuerpo precioso bajo la ropa pero lo que mas me llamó la atención fue la vida que desprendía.
Durante casi una hora me hizo volver a la vida, contemplando como anotaba en una pequeña libreta de bolsillo las líneas que hubiera deseado descubrir en su compañía...Respiraba nerviosa, como si cada renglón trajera a su mente algún bonito recuerdo. En ese momento sentí envidia de cada situación no vivida a su lado.
Hacia frío y era tarde pero notaba la calidez de su compañía siendo solo una sombra para ella ,me arme de valor, no podía dejar que se fuera y perderla para siempre.
Me levanté con la sola intención de entregarle mi blog para que pudiera saber de mi mediante mi prosa, para que supiera que quería saber de ella...todo, acerca de ella, para que supiera que cada día estaría esperándola a la misma hora mágica en que la vi aparecer en la plaza. Pero sonó el reloj y con el despertaron mis sueños..Con la misma forma de andar elegante y graciosa la vi alejarse entre la nieve. Grité su nombre a la oscuridad...se llamaba Isabeleta, ese fué el nombre que decidí ponerle a la chica que hace casi un año me devolvió a la vida para robarme el corazón.


(gracias ...)

viernes, 15 de octubre de 2010

Suave

Esa tarde estuvo nevando durante mas de dos horas. Jamás conocí algo igual. Las calles estaban blancas, preciosas.
Me calcé las botas de nieve y bajé sola a la calle.
Eran las 00.00 h, y no había nadie caminando. La nieve seguía cayendo, tan blanca, tan silenciosa. Sólo se escuchaba el ruido de mis pasos sobre el manto blanco.
Me quité el gorro y deje que cada copo se posara sobre mi, no me importaba mojarme, era agradable notar los copos sobre mi cara. Me hacían sentir viva.
Uno cayó sobre mis labio y antes casi de poder sentirlo... se esfumó.

Me senté en un banco de la plaza porticada. Me lie un cigarro y saqué mi libreta y un bolígrafo. Casi sin darme cuenta, comencé a escribir lo que me venía a la cabeza.

"Me gusta la soledad y el silencio en las calles de las frías noches de invierno, me gusta el olor de la leña ardiendo en los hogares. Cuando estoy aquí, recuerdo mi infancia pues cada segundo en mi niñez, lo pasé jugando en esta plaza.
Han pasado ya mas de quince años desde aquello, es imposible olvidar esa etapa en mi vida,..."

El sonido del reloj de la plaza me recordó que era tarde, llevaba una hora allí sentada y apenas noté el frío. Con paso torpe regresé hasta mi casa dejando que golpes de aire y nieve me recordaran una vez mas que sigo estando viva

jueves, 30 de septiembre de 2010

Efímero

Me propuse reflexionar sobre lo que había ocurrido durante los últimos meses. La verdad es que todo había pasado tan rápido, que no caí en varios detalles que ahora rondaban en mi cabeza.

La vida me había cambiado de la noche a la mañana, y todo a mi alrededor seguía girando, sin detenerse.

Encendí el ordenador y puse algo de música, abrí el frigorífico, y encontré una botella de vino tinto que no recuerdo cuándo había comprado y me serví un vasito, generoso. Con el vaso en la mano, fui al baño y llené la bañera con agua caliente, ¡dios mío! Hacía tanto que no tomaba un baño así que casi había olvidado lo bien que me sentaba.

Traté de relajarme y vaya si lo conseguí; tanto, que ya no me apetecía pensar.
Andrés Calamaro sonaba de fondo y tarareé con él una de mis canciones preferidas.

El alcohol comenzaba a recorrer mis venas y noté esa sensación de cansancio en las piernas, pero me gustaba esa sensación.

Pasaron al menos 35 minutos hasta que salí de la bañera, la piel de mis manos se había hinchado y se percibían claramente cada una de las líneas que formaban mis huellas dactilares.

Con el cuerpo aún húmedo, y rodeada de dos toallas, me senté en el sofá y abrí mi libreta de notas. Estaba dispuesta a escribir un sinfín de pensamientos, sensaciones y confesiones, como una adolescente relatando a su diario qué la pasaba por la cabeza, a fin y al cabo, esa era la única manera de mantener mis secretos a salvo, la única manera de que mis dos yo pudieran conversar entre si. ¿Acaso estaba loca?